sábado, 16 de julio de 2011

FRAGMENTO DE LAS MEMORIAS DEL ABUELO

Cuando yo estuve en la guerra…..Cada noche esperaba a que aparecieras por la orilla de mi cama. Me moría de placer sólo de imaginar lo que podía hacer junto a ti, gozaba sólo de pensarlo. Me acuerdo de cuando besabas mi cuello, mi rostro, mis labios, tus manos se deslizaban hacia abajo y mi temperatura empezaba a subir. Rodeabas con fuerza mi cintura y me besabas con locura, te enredabas en mi cabello... ahora no quiero que me dejes escapar, ahora no...., y debo de volver a encontrarte. Recuerdo que no dejabas de mirarme a los ojos, mientras tus manos seguían recorriendo todo mi cuerpo, y sé perfectamente lo que querías que te hiciera, cuándo y cómo....para así saciarte y que pudieras responderme con un gemido a cada beso, a cada roce, a cada movimiento. Sentía todo tu cuerpo firme y caliente encima de mí y era tal la excitación, que me hacías gritar como nunca, hasta casi desmayar, finalmente quedábamos abrazados y calmados por tanto placer. Un día desperté, y habías desaparecido, ya no estabas, pero siempre tuve la certeza de que alguna noche a mi cama volverías.......Te esperaba cada día, cada mes, cada año,…, pero los años se hacían tan largos, hasta que llegó un día que decidí ir a buscarte por mi propia cuenta,….pero cuando te encontré, ¡suerte de que no me reconociste!, ¡suerte de que me dejaste a tiempo!.

No hay comentarios: